Elegante figura réplica de la Virgen del Rocío, perfecta para presidir cualquier rincón del hogar con devoción y distinción.
Su festividad se celebra el Lunes de Pentecostés y es patrona de Almonte, siendo venerada por miles de rocieros. Su figura está profundamente vinculada a la protección, la esperanza y la guía espiritual, representándose como un verdadero símbolo de fe, tradición y unidad para todos los que sienten la pasión por la romería.
Ideal para: Devotos, coleccionistas, regalos especiales o como pieza central en altares particulares.
Acabados: Cuidados detalles en tonos dorados, marfiles y plateados que resaltan la majestuosidad de su vestimenta y el relieve de la ráfaga y la peana.










