Hermosa réplica ornamental de la Virgen del Rocío luciendo su tradicional e icónico traje de Pastora, lucido durante sus traslados e hitos más especiales.
Su festividad se celebra el Lunes de Pentecostés y es patrona de Almonte, siendo venerada con profunda pasión por los rocieros. Esta representación evoca la cercanía, la protección y el camino compartido, siendo un símbolo vivo de fe, esperanza y unidad para todos los devotos y peregrinos.
Ideal para: Devotos rocieros, coleccionistas de arte sacro, regalos significativos o altar doméstico.
Detalles del diseño: Destaca por el sombrero pastoril de la Virgen y el Niño, la esclavina en tono rojo intenso con remates dorados y los bordados ricamente detallados sobre la saya blanca.









